El estrés y la libido: Enemigos íntimos
Es común pensar que el deseo sexual es puramente físico, pero la realidad es que el órgano sexual más importante es el cerebro. Cuando estamos sometidas a altos niveles de estrés, ansiedad o depresión, nuestro cuerpo produce cortisol, una hormona que en grandes cantidades inhibe la producción de testosterona y otras hormonas relacionadas con el deseo.
La carga mental femenina
Las mujeres solemos llevar una "carga mental" enorme: el trabajo, la familia, las expectativas sociales. Esta carga nos desconecta de nuestro cuerpo y de nuestras sensaciones. Para recuperar el deseo, el primer paso es aprender a descargar esa tensión. La terapia psicológica, la meditación y los masajes relajantes son herramientas fundamentales para bajar los niveles de alerta del sistema nervioso y permitir que el cuerpo vuelva a sentir placer.
Reconectando mente y cuerpo
Te invitamos a crear espacios de transición entre tus obligaciones y tu intimidad. Un baño caliente, música relajante o simplemente diez minutos de respiración consciente pueden hacer la diferencia entre un cuerpo tenso y un cuerpo receptivo al placer.